martes, 22 de septiembre de 2009

A Antonio Bettolacci: que Dios te conserve eternamente joven


(Torre del Lago)

16 marzo 1909

Marcho ahora para Milán. Habría ido a saludar a la Signorina Sula y a ti, pero el viento no me ha dado confianza. Estoy mejor, pero no totalmente recuperado. Piensa en el lago. Vuelvo dentro de 7 u 8 días.

Adiós; te saludo, oh eterno joven, y que Dios te conserve así por otros cuarenta años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada