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lunes, 27 de julio de 2009

¡Qué contento estoy con The Girl!


(Milán)

5 noviembre 1907

He tenido mucho que hacer por The Girl, que avanza muy bien y de la que te puedo prometer que será un gran éxito. Luego vino la negativa de Giulio Ricordi a permitir que se diera Tosca en la Scala; al final, logré persuadirle y se va a dar con un reparto espléndido y una magnífica puesta en escena. Estoy muy contento. Parece que en Bruselas no tienen una cantante adecuada para el papel de Butterfly y puede que no la den. Me fastidia porque te habría visto allí, pero espero verte en Roma o quizás en Torre, de camino.

He sabido de la amabilidad que habéis mostrado a Fosca. Muchas gracias. ¿Sabes que Butterfly se va a representar en doce teatros distintos en Alemania? Las cosas me están yendo espléndidamente; en Francia y Bélgica este invierno ha habido 24 funciones de Bohème, catorce de Tosca, y cuatro de Manon; van a dar Butterfly en el Real de Madrid, pero en Francia, poco o nada por la estúpida concesión que Tito -y yo también- hizo a Madame Carré durante el éxito de París, reservándole a ella el derecho de interpretar el papel en Bruselas y otras cinco ciudades: Niza, Burdeos, Lyon, Marsella y Aix-les-Bains. Y ahora Madame Carré no puede abandonar la Opéra Comique, así que en estos cinco teatros no se puede poner Butterfly. ¡Y esta concesión estúpida está en vigor dos años!

¡Qué contento estoy con The Girl! Adoro el tema. El primer acto ya está terminado, pero será necesario volver a él más adelante, porque necesita aclararse. El segundo acto ya está casi terminado y en cuanto al tercero, voy a crear la magnífica escena del bosque californiano de la que te hablé en Abetone.

miércoles, 17 de junio de 2009

Espera recibir The Girl of the Golden West


(Torre del Lago)

15 abril 1907

Ilustre Dama,

Con el más profundo respeto y la más humilde obediencia me arrodillo ante usted, bella entre las bellas y le traigo mis noticias: Messer Belasco* va a enviarme un ejemplar de The Girl of the Golden West, e Inouï me ha escrito otra estúpida carta, reclamando daños y una indemnización por no haber puesto música a su libreto. ¡Ridículo, rigolo! No le he contestado, porque soy demasiado vago. Estoy muy triste porque no he logrado encontrar La Duquesa de Padua. Fosca me escribe desde Milán diciendo que allí no hay y yo he mirado por aquí, pero mañana revolveré y pondré todo patas arriba hasta que lo encuentre. Dile a tu amigo que siga esperando un poco más y prepárale, si puedes, para la noticia de la pérdida de la Duquesa. De todos modos, espero encontrar a esta maldita mujer que perturba mi sueño al pensar el apuro en el que te estoy poniendo con tu amigo**. De buena gaan, iría a verle para imprimir en él las santas virtudes de la paciencia y -quizá también- la resignación.



* Se refiere a David Belasco, autor de la obra que inspirará su próxima ópera: La Fanciulla del West.
** Se refiere a Robert Ross, el agente literario de Oscar Wilde, que le había procurado el texto que Puccini no logra encontrar en su casa.

martes, 16 de junio de 2009

He abandonado la idea de Conchita


(Torre del Lago)

10 abril 1907

La casa de Savoia está revuelta porque he abandonado la idea de Conchita. Inouï está rabioso y me ha escrito una carta reclamando daños morales y materiales por mi renuncia. Le escribí seriamente una buena respuesta, pero hasta ahora no me ha contestado. Tito está en Palermo en uno de sus típicos fracasos. Estoy reposando por orden del médico, pero ahora me siento bastante bien.

Escribí a Fosca y le pedí que buscara el libreto y la obra de Wilde, La Duquesa de Padua, y que me lo enviara. Pero Fontana me ofreció el libreto a . Así que la historia de Franchetti no puede ser cierta.

* Se refiere a Ferdinando Fontana, el libretista de sus dos primeras óperas.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Pronto volverá a ver a Sybil en Abetone


(Milán)

7 junio 1906

Me llegó tu bonita postal esta mañana. Gracias por el bastón y un millón de gracias por todas las atenciones que tu marido y tú tuvisteis conmigo durante mi estancia en Londres - una deliciosa visita que siempre recordaré con el corazón lleno de gratitud y alegría.

Elvira te da las gracias por el magnífico cojín y se disculpa por no haber escrito; todavía está con Fosca y los niños de la mañana a la noche. Cómo detesté tener que dejarte cuando llegó la hora de embarcar en Folkestone. Me sentí muy desgraciado al pensar todo lo que iba a dejar atrás: tu encantadora y deliciosa compañía... y todos tus amigos... y tu querida hermana; sentí como si se me partiera el corazón. Pero pronto nos volveremos a ver en Abetone, y si hay algo que quieres que haga o disponga, por favor ordénamelo. Nada podría darme más placer que atender tus deseos.

Aquí no hay noticias. D'Annunzio está enfermo, pero no creo que tenga nada listo para mí. No he visto a Tito aún; es el Presidente del Congreso de Editores y eso le quita todo el tiempo...