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sábado, 19 de septiembre de 2009

He pasado los días más trágicos de mi vida


(Hotel Quirinal, Roma)


6 febrero 1909


Es una historia larga y demasiado triste para contarla ahora. Te resumiré los hechos someramente.


Elvira siguió persiguiendo a la pobre chica, impidiéndola que diese siquiera un paseo y contando historias sobre ella por todo el pueblo - a su madre, sus parientes, el cura y todo el mundo. Mis amigos y familiares y yo mismo le pedimos que lo dejara y se calmase, pero no escuchó a nadie. Hice las paces con ella y le pedí que se olvidara del pasado y se contentara con que la chica ya no estaba en la casa. Prometió que lo haría; pero esa misma tarde la encontré escondida, vestida con mi ropa, espiándome. No dije nada y al día siguiente me fui a Roma.


Se suponía que Elvira iría a Milán; en cambio, se quedó tres días más en Torre, hizo y dijo todo lo que pudo a su madre, repitiéndole que su hija era una ... y que solíamos vernos al atardecer. Le dijo a uno de los tíos de Doria que su propia nieta solía llevar y traernos cartas; se encontró a Doria en la calle y la insultó públicamente delante de más gente. Su hermano me escribió enfurecido diciéndome que le gustaría matarme porque era el amante de su hermana y que mi mujer también lo había dicho. En una palabra, la pobre Doria, enfrentada a un infierno en su propia casa y a la deshonra fuera, y con los insultos de Doria resonando aún en sus oídos, en un momento de desesperación, ingirió tres pastillas de sublimado corrosivo y murió después de cinco días de agonía atroz.


Puedes imaginar lo que ocurrió en Torre; Elvira se marchó a Milán al día siguiente del envenenamiento. Todo el mundo estaba en mi contra, pero más aún en contra de Elvira. Se llevó a cabo un examen médico por orden de la autoridad en presencia de testigos y se halló que era virgen y la opinión pública se volvió totalmente en contra de Elvira. Hay otros detalles dolorosos que voy a omitir.


La situación ahora es que puedo volver a Torre y volveré. Pero la familia de Doria va a emprender acciones contra Elvira por difamación. Estamos estudiando si podemos detenerlo, pero no estoy participando directamente en las negociaciones. En cualquier caso, Elvira nunca podrá volver a Torre... O la lincharían.


He pasado los días más trágicos de mi vida. Ahora estoy mejor, pero siento mucha rabia al pensar en todas las barbaridades cometidas.


Adiós, querida. Me acuerdo mucho de ti. Si me marcho, te enviaré un telegrama.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Soy un hombre herido - y quizás uno que nunca se recupere


(Roma, Hotel Quirinal)

31 enero 1909

Todavía estoy aquí y me quedaré hasta que acaben las gestiones para separarme de Elvira. Veo mucho a Tosti, que me anima un poco en la pena que estoy pasando. Estoy un poco más tranquilo y mi salud no está mal.

Además del acuerdo con Elvira, parece que hay más desgracias: la familia de la pobre Doria quieren emprender acciones contra mi esposa como responsable directa de su suicidio. Puede ser en parte verdad; pero en parte no lo es y es justo decirlo. No voy a contarte exactamente lo que sucedió; sería demasiado largo y tedioso contarte toda la historia.

La acción que pueden emprender contra mi esposa puede tener serias consecuencias para ella y, moralmente, también para mí. Que Dios conceda éxito a los amigos que se están ocupando del asunto y que disuadan a la familia de presentar una denuncia.

Mi estado de ánimo, pese a que estoy en un periodo de relativa calma, es deplorable, triste y penoso. Soy un hombre herido - y quizás uno que nunca se recupere.

lunes, 7 de septiembre de 2009

La pobre desgraciada ha muerto esta mañana


(Hotel Quirinal, Roma)

28 enero 1909

La pobre desgraciada ha muerto esta mañana. No puedes imaginarte el estado en que me encuentro. Tosti y Bertha están conmigo y están haciendo todo lo que pueden por consolarme. Es el final de todo, querida. He escrito a Ricordi para aclarar las cosas de Elvira, pero no quiero tener nada que ver con ella, nada. Compadécete de mí; estoy completamente roto.

sábado, 5 de septiembre de 2009

El final de todo



(Roma)

27 enero 1909
Estoy sumido en una profunda desesperación y mi posición está irremediablemente arruinada. Doria se ha envenenado con sublimado corrosivo y de un momento a otro espero noticias de su muerte. ¡Puedes imaginar mi estado! Estoy acabado. La familia de la pobre chica va a emprender acciones contra Elvira; es el final de mi vida familiar, el final de Torre del Lago; el final de todo. No sé qué hacer. La vida me cansa y se ha vuelto una carga intolerable. Es imposible prever las consecuencias de esta espantosa tragedia; si Doria muere -y seguro que morirá, si es que no ha muerto en el momento en que te escribo; anoche me dijeron que prácticamente no había ninguna esperanza.
Tosti y Bertha están aquí y me consuelan un poco; pero ¿de qué sirve? Querida Sybil, ¡qué desgraciado soy! Compadécete de mí, tú, que me conoces tan bien y que eres una verdadera amiga. Adiós, adiós, no sé qué hacer. ¿Quedarme o marcharme? Pero ¿a dónde? ¡Oh, Dios! ¡Qué desgracia más terrible!
Estoy en el Hotel Quirinal. Adiós, mi cabeza no deja de dar vueltas.